Hay lugares donde el café es solo café.
Y está Cuba… donde el café es memoria, alma y resistencia.
Una coladita no se sirve por casualidad; se ofrece con historia. Es el primer gesto cada mañana para millones de cubanos: un ritual que despierta cuerpo y espíritu. En estas imágenes vemos la sencillez de lo cotidiano —una mesa de madera, una taza pequeña, una bandera que no se borra— pero también la fuerza profunda que hay detrás de cada sorbo.
Cola, memoria y conversación
En Cuba no se toma café solo.
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